La libertad es un concepto muy amplio, al que se le han dado numerosas interpretaciones por parte de diferentes filosofías y escuelas de pensamiento. Se suele considerar, que la palabra libertad, designa la facultad del ser humano que le permite decidir, llevar a cabo o no, una determinada acción según su inteligencia o voluntad. La libertad es aquella facultad que permite a otras facultades actuar y que está regida por la justicia.
Tzvetan Todorov, crítico literario, filósofo, historiador y semiólogo francés de origen búlgaro.
Todorov expone en su obra; retomando a varios filósofos en: El Jardín imperfecto, que la libertad es el designio que Dios dio al ser humano, para escoger sus propias normas y de conocer el mundo sin preocuparse por aquello que dijeron los antiguos. Y pone en discusión el precio a pagar por esa libertad; si el hombre moderno quiere conservarla, ¿Acaso no deberá renunciar a ciertos valores comunes, a la vida en sociedad, a su yo coherente y responsable?
Entonces, ¿Qué hacer? Varias estrategias se han adoptado frente a esta cruel alternativa. La de los humanistas consiste en conservar esa preciosa libertad sin abandonarla, por otra parte, los valores, la sociedad y el yo llevan a otras consideraciones que nos hacen menos libres cada día.
Muestra Todorov sus planteamientos, basándose en el pensamiento de los grandes humanistas franceses, de Montaigne a Constant, pasando por Rousseau. En el fondo, la existencia humana se parece mucho a ese «Jardín imperfecto» del que habla Montaigne: ni enteramente determinado por las fuerzas que lo producen, ni infinitamente maleable por la voluntad de los poderosos. Ese lugar, en fin, en el que aprendemos a fabricar lo eterno a partir de lo fugitivo. Allí donde el azar del reencuentro se transforma en necesidad vital.
Refiere Todorov, que la libertad ha llevado al hombre a ignorar, que ésta libertad precisamente, requiere de cierta responsabilidad; ya que, el hombre moderno, se dejo llevar por sus afectos y su razón, no asumiendo el dominio de sus acciones públicas lo que lo lleva a considerar que estas acciones serían producto de la fuerza de su voluntad y estas serían consideradas morales siendo él, quien lo determine.
La libertad se convirtió en asunto del hombre moderno y estos se encargaron de plasmar su pensamiento, para propagar la idea de libertad y sus razonamientos en sus libros. Se gestaron a través del Renacimiento y la Ilustración; revoluciones que llevarían a general cambios drásticos y en ocasiones dramáticos, en la sociedad, en la política y en las formas de organización del Estado.
Todorov refiere, cómo es que el hombre, se convierte en materialista e individualista en que momento pierde la conciencia de sus actos. En el materialismo convierte sus intereses en materiales dejando atrás sus ideales y valores, convirtiéndose en un ser individualista; limitándose sólo así mismo.
Todorov, hace un análisis minucioso de las ideas de Hobbes, refiriendo el rechazo de Montaigne, hacia la visión individualista de Hobbes, acerca del estado natural del hombre. Constant no desconoce su dependencia respecto a los demás hombres. Rousseau no ignora la sociabilidad humana, pero si defiende la libertad del individuo. La sociedad forma parte del precio a pagar por la libertad.
Montaigne, habla de la liberarse de la aspiración a la gloria y por tanto, de la dependencia del juicio del otro. Es el primer paso, para llegar a ganar la calidad de "vivir solos" a nuestro antojo en el momento oportuno; se pretende desprendimiento de todo y de todos, quitar las ataduras que nos unen a los demás y a nuestras necesidades. La autosuficiencia es un ideal la insatisfacción una atadura. La elección de la forma de vida no debe representar una amenaza para el orden social; estamos tan determinados por el linaje familiar y sus elecciones, desde el nacimiento; el ser humanos debe optar por la libertad y que ello no impida reconocer la influencia de la cultura, las costumbres y la historia. Hay una relación entre las necesidades del individuo y las de la sociedad, las cueles no debes ser contrarias o contraponerse a un mismo fin, sino complementarse.
La educación transforma el estado natural (animalidad) de los individuos, a un estado en sociedad, es por ello que al abandonar el estado natural, también forzamos a los demás a que también lo abandonen. La libertad se pierde en el estado social como tal, porque estamos sujetos a leyes que nosotros mismo creamos y hacemos validas para un fin especifico, que constituye un interés social.
Constant dice: La libertad del individuo, en relación a sus afectos, no podría pensarse según el modelo de la libertad del ciudadano respecto del Estado: la independencia afectiva no equivale a la autonomía política. La independencia con la que sueña el ser humano, no es más que un momento en el juego deseo-carencia, donde el sujeto ya no tiene qué desear y decide escapar del aburrimiento.
Es posible considerar que la búsqueda de la libertad, es la necesidad absurda para llegar a determinarse en la independencia, como seres independientes y libres, sin realmente estarlo. Es la muestra clara de la insatisfacción del hombre por su vida y por la determinación de la sociedad y la cultura, es tal vez, el rechazo a si mismo, dentro de ese estado de las cosas.
La libertad en relación a los demás no puede ser un fin último; más bien, es la mascara que reviste nuestro deseo, de reemplazar una relación insatisfactoria por una más intensa, la coartada que damos a nuestras ganas de abandonar el objeto que nos persigue.
Los hombres no son necesariamente sociales únicamente en lo abstracto, ya que deben equilibrar su nueva libertad con la preocupación de la cosa pública. El nuevo papel de la persona, con el mundo privado. El hombre es social por necesidad; público o privado. En muchedumbre o solitario, por elección. Es una cuestión de modo de vida y no de principio. La libertad es también una forma de vivir con los demás (Todorov pág. 168).
La libertad con respecto a la vida pública no hace sino evidenciar la necesidad del hombre que tiene del hombre: el placer, la felicidad, la verdad dentro del respeto y el amor al otro, no es más que otra acción en la vida (Montaigne, pág. 166).
Tratando de generalizar el sentido de la libertad y el por qué es importante ser parte de una idea que la determine, infiero que la libertad también nos da la capacidad para decidir al respecto de la vía para alcanzar el ideal de amor deseado; no como simple necesidad de no sentirnos solos, sino como, la búsqueda de una afinidad que nos permita no estar sujetos a conceptos, como la carencia, ausencia o insatisfacción, necesidad o ilusión del objeto amado, que son parte de varias visiones.
El mismo ser esta hecho de sus relaciones con los demás, la libertad de los modernos no pone en peligro la sociabilidad ¿Cuál es la relación entre el amor y el precio que el hombre debe pagar por la libertad? Y cuál es la visión humanista del amor. Todorov designa por amor la relación afectiva interpersonal. El objeto del amor no es el ser humano, sino una cosa, un animal, Dios, o también una abstracción como la patria, la libertad o incluso la humanidad.
LAS VÍAS DEL AMOR
La sustitución imposible, la esfera personal es de la cual depende, el término amor. Aristóteles dice acerca de amor que: El amor es un afecto elevado a su grado supremo, el cual se dirige a un único ser (Éthique á Nicomaque). No es que no se pueda amar, sino que el amor se caracteriza por la imposibilidad radical de toda situación: si el ser amado es distinto, el amor también lo es. En la esfera personal, la identidad individual es irreductible.
La sociedad democrática, reposa sobre le principio de igualdad. La justicia debe reinar sobre la esfera política. A si mismo el amor, en la esfera personal; como parte de un equilibrio ya que sino se sometería al objeto de mi afecto, a las reglas de la justicia.
Lo más bello, atractivo, enternecedor ante nuestros ojos, conforma el objeto de nuestro deseo es la más pura encarnación de los lazos que constituyen el dominio del amor y sus efectos. El amor tiene varias consecuencias, como las relaciones del amor, la existencia de los individuos, de seres singulares e irreductibles el uno del otro.
El concepto de amor ha sido empleado como fuente de inspiración de filósofos, poetas, dramaturgos, escritores, pintores, escultores y todos aquellos que representan de alguna forma la expresión de arte; constituyen, a su vez, la expresión de la belleza, una belleza y un amor, que necesitan de la imposibilidad para poder ser.
El amor y la muerte, la muerte en el amor: ninguna otra cosa prueba mejor la situación de un ser por otro, esto es imposible. Las primeras representaciones de seres humanos individuales, en pinturas o en escultura, están ligadas a este tipo de situación: la desaparición de un ser querido. El objeto de amor es único e irremplazable.
La intervención de la voluntad no es indispensable para la afirmación de la individualidad. Sin la parte individual y libre el sentimiento no merece llamarse amor. Una primera afinidad secreta entre pensamiento humanista y experiencia amorosa, en la medida que ambos afirman o presuponen una cierta libertad del individuo y la del objeto amado y no la del sujeto amante.
El amor-deseo. El hecho de que no podamos reemplazar nunca el objeto de nuestro amor por otro influye sobre nuestra imagen de la relación entre el amor y la sexualidad, esto, al ser colocado en la perspectiva biológica. El amor como una derivación, por sublimación, de la sexualidad.
Rousseau insistió en que esta especificidad; la que refiere que -en al amor, las relaciones entre padres e hijos y entre amigos, es insuficiente cuando se tiene en cuenta la unicidad del objeto amado- el amor se distingue por la sexualidad animal. El amor humano en este sentido, antinatural, puesto que nos empuja a la elección exclusiva de una pareja; es un sentimiento artificial, nacido del uso de la sociedad, que fija el deseo en un solo objeto exclusivamente. Cada amor se define por su objeto particular, lejos de proceder de la naturaleza, el amor es la regla y el freno de sus inclinaciones: por el, un sexo -excepto el objeto amado- no es ya nada para el otro.
Amor y sexualidad son dos conjuntos de intersección, y cada uno de ellos puede existir con o sin el otro. Lo que distingue al amor de otras relaciones interpersonales es esa imposibilidad de reemplazar un objeto de amor por otro.
El sentimiento de amor universal fue exaltado por la tradición pagana griega, con el nombre de filantropía, y por la cristiana, como ágape, o amor caridad. Se trata de un amor de seres particulares, pero también de un amor cuyos objetos son, precisamente, intercambiables; los enemigos no lo merecen menos que los amigos.
La distinción entre "eros", o amor-deseo, y filia, amor-alegría. Las relaciones entre amor y pensamiento humanista. El amor-deseo: esta constituido por una carencia (la no satisfacción es su condición inicial necesaria); parte del sujeto amante, y no del objeto amado; su objetivo declarado (pero nunca alcanzado), es la función de los dos amantes.
El amor se interpreta aquí como el deseo de un objeto ausente. El deseo esta pues constituido por esta carencia; si se colma de carencias, el deseo muere, y el sujeto se siente frustrado en lugar de satisfecho. El sujeto ama el amor más que a su objeto; y, para hacerlo durar, esta dispuesto en mantener a ese objeto siempre alejado. Su deseo se alimenta de los rivales y de los celos que estos suscitan; los obstáculos le resultan indispensables.
Montaigne dice: Nuestro deseo aumenta con la desazón y la dificultad otorga valor a las cosas. El amor solo se vive en ausencia: En el amor, no encontramos más que un deseo furioso de aquello que se nos escapa.
Rousseau dice: al impedir la culminación de la pasión, podían extraer del amor-deseo un remedio contra su decaimiento. El amor es un deseo que los obstáculos irritan.
La satisfacción del amor produce su desaparición. Un amor frustrado, es preferible a la ausencia total de amor. La imagen del amor extinguido, asusta más a un corazón tierno, que la de un amor desagradecido, y el disgusto sobre lo que uno posee, es un estado peor que el lamento por lo perdido. Lo importante es amar; el mayor enemigo de amor es la desaparición de todo obstáculo y por tanto de toda posibilidad de una nueva conquista: la felicidad aburre, esta seria la ley del deseo humano, pero no la del amor. Los obstáculos vuelven mas intensa la situación amorosa.
Para amarnos siempre, es preciso que reunamos el uno al otro una idea que alimente el sentimiento. La variedad de todo amor, llamado también: amor-pasión, la verdad de todo amor. El primer rasgo del amor-deseo, es que proviene de concebir su objeto como ausente. La segunda característica - su egocentrismo- se deriva del hecho de que el otro no existe sino en la perspectiva del yo.
El enamorado pone en las nubes al objeto amado, lo cree más bello, más fuerte, más elegante, lo desea por encima de todo y siente languidecer cuando lo ve alejado. Aunque muchos tengan la idea errónea de amar para ser amados. Condicionamos esta idea al sujeto amado, te amo con la condición de que mas ames. Si por el contrario el sujeto amado, deja de amar, el odio reemplaza al amor. Lo prefiere muerto a mi lado que vivo en brazos de otros. Celos y posesividad van de la mano.
El eros depende del egoísmo relacional, es un amor de concupiscencia, en que se quiere tomar antes que dar. Si mi amor, esta determinado por ausencia de su objeto, de ese objeto retengo un rasgo que no lo caracteriza en si mismo, sino únicamente en relación al que ama. Ya no es al otro al único que amo sino también amo su ausencia, la cual otro individuo podría reproducir.
El objeto amado se ignora si el amor sirve ante todo a los intereses del sujeto amante. El proyecto que consiste en alcanzar una fusión entre sujeto y objeto. Montaigne: El amor, restringe el ideal de la fusión a la amistad. Plantón en el Banquete, sostiene que los dos amantes están animados por el deseo de confundirse en un solo ser.
El amor-alegría: este amor puede vivirse también en ausencia (es incluso el destino de los padres vivir lejos de sus hijos cuando estos se han hecho mayores), pero no es esta ausencia la que lo constituye o lo nutre; es más bien un acción orientado a la reciprocidad. El objetivo del amor es la reciprocidad, entendida como la recomendación del otro en tanto que sujeto de pleno derecho, irreductible a uno mismo. Al pretender absorber a alguien lo hacemos desaparecer; al quererlo, lo mantenemos como un ser aparte.
El amor se justifica por los meritos de la persona; en este sentido, se encuentra al servicio de una abstracción, a saber, la belleza o la virtud.
El termino "amor" en un sentido poético y romántico ha sido definido a lo largo de la historia, con la necesidad de buscar una respuesta a un sentimiento generado, dado por el conocimiento, que nos ha llevado a dar sentido y dirección a las vidas del ser humano.
Quiero respirar profundamente, meditar; cerrar lo ojos un momento y que mi corazón vuelva otra vez a soñar... necesito reír, sentir que vivo y un corazón igual al mío, que tiemble, con solo mirarme, que sea toda pasión... que me busque en la ausencia y que siempre quiera estar conmigo - quiero sentirme libre, volar- luchar contra los miedos y secar el llanto de tus ojos.
Me parece relevante hacer hincapié en el capitulo de las "Vias del amor" en el que Todorov se refiere a la idea del amor, hablando... de los grandes amores de la literatura y muchas de las veces, al final trágico que les depara o la imposibilidad de tal sentimiento; es posible, decir que: "grandes amores van acompañados de grandes tragedias". Todorov habla precisamente en su obra El jardín Imperfecto, de estos amores que encuentran su enigmática situación en la imposibilidad o en la muerte. Se busca lo que no se posee, la carencia y la necesidad; como Nietzsche refiere "El ser humano desea mas desear... que todo al objeto de su deseo". El amor es la ausencia, el vacio que hay que subsanar.
El concepto "amor" se genera por el conocimiento y descubre su interpretación a través del arte y la belleza. Es darle nombre, a ese algo tan misterioso y enigmático, que existe o vive dentro de nosotros; "amar" es por tanto, lo que se crea entorno al sujeto, no realmente al sujeto; es precisamente esa idea del romanticismo "el amor como belleza", es la búsqueda de la permanencia como especie, la representación de la belleza, de lo amorfo, de lo que no tiene forma precisa o absoluta, algo tan diverso y cambiante, algo intangible e inconsistente.
El amor puede ser donar los afectos; como lo refirió la profesora Rebeca en clase de filosofía de la educación. Los afectos están mediados por una limitante, que puede ser el generador de grandes conceptos como la amistad, la hermandad, solidaridad, es tal vez, ese concepto el precursor de otros tanto términos, que sin duda, promueven lo bello que tenemos como seres diferenciados de la animalidad, además de la capacidad de discernir, hablar, crear.